Sabemos lo difícil que es esta situación. Hipotecas impagadas, embargos, deudas acumuladas... No tienes que enfrentarlo solo. Nuestro equipo negocia directamente con tus acreedores para encontrar la mejor solución posible.
Tu situación la viven miles de personas en España cada año. La diferencia entre quienes pierden todo y quienes salen adelante suele ser una: actuar a tiempo y con ayuda profesional.
Llevas meses sin poder pagar y el banco ha iniciado o amenaza con iniciar un procedimiento de ejecución hipotecaria. Cada mes que pasa se acumulan intereses de demora y la deuda crece.
Tu propiedad ya está en proceso de embargo o subasta judicial. Aún hay margen para negociar antes de la adjudicación — pero el tiempo es limitado.
Tu inmueble acumula cargas: comunidad, IBI, hipoteca... y necesitas una salida ordenada que minimice el impacto en tu economía y tu historial crediticio.
Has heredado un inmueble con deudas asociadas y no sabes cómo gestionar la situación sin asumir más riesgo del necesario.
Los bancos y los servicers que gestionan tu deuda tienen un secreto: a ellos también les interesa negociar. Ejecutar una hipoteca les cuesta tiempo, dinero y recursos. En la mayoría de los casos, prefieren cerrar un acuerdo razonable.
Puedes entregar el inmueble al banco y liquidar toda o parte de la deuda. No es automático, pero se negocia — y con un profesional de tu lado, las condiciones mejoran sustancialmente.
En determinados casos, los acreedores pueden aceptar descuentos o acuerdos si la propuesta está bien estructurada. El tiempo de tramitación y los costes internos hacen que cerrar un acuerdo razonable sea preferible para ambas partes.
El proceso desde el primer impago hasta la subasta judicial dura entre 12 y 24 meses en España. Hasta el último momento hay margen para actuar — pero cuanto antes, mejores condiciones.
La diferencia entre negociar solo y negociar con alguien que conoce al servicer desde dentro es enorme. Nosotros hablamos su idioma.
Nos cuentas tu situación en una consulta gratuita y confidencial. Sin juicios, sin compromiso. Necesitamos entender los números y la historia para evaluar qué opciones tienes.
Estudiamos la deuda, las cargas, el estado del inmueble, quién es tu acreedor, y las vías legales disponibles. Te presentamos un mapa claro de escenarios posibles con pros y contras de cada uno.
Contactamos directamente con bancos, servicers y entidades acreedoras. Hablamos su idioma, conocemos sus procesos internos, y sabemos qué márgenes tienen para negociar.
Dación en pago, quita, refinanciación, venta negociada, carencia de pagos... Ejecutamos la estrategia acordada hasta el cierre. Tú siempre tienes la última palabra en cada decisión.
Evaluamos tu caso sin coste ni compromiso. Si no podemos ayudarte, te lo diremos con honestidad.
Tu situación es privada. No compartimos tu información con terceros bajo ninguna circunstancia.
Si no logramos mejorar tu situación, no cobramos. Nuestro éxito depende del tuyo.
No te dejamos solo en ningún momento. Desde la primera llamada hasta la firma de la solución.
Propietario en Sevilla con vivienda habitual y procedimiento de ejecución iniciado por el banco. Deuda pendiente: 142.000 €. Negociamos directamente con el servicer y conseguimos una dación en pago parcial con quita del 30%. El propietario quedó libre de deuda residual.
Familia con una deuda aproximada de 150.000 € y una situación financiera bloqueada por impagos. Se estructuró un préstamo puente con inversor para cancelar la deuda urgente, salir de los listados de morosidad y ganar tiempo. Aproximadamente un año después, pudieron solicitar una nueva hipoteca y recuperar la estabilidad de su vivienda.
Familia con una vivienda valorada en torno a 68.000 €, afectada por dos hipotecas de distintos bancos —una cercana a 120.000 € y otra de unos 18.000 €— además de deuda de IBI y comunidad. Se consiguió comprador y se negoció con los acreedores para que la venta permitiera saldar la operación completa sin que la familia tuviera que aportar dinero adicional.
Tras el fallecimiento de un deudor, la madre también figuraba vinculada a la deuda y quedó con una vivienda que no habitaba y una carga muy superior al valor real del inmueble. Los hijos renunciaron a la herencia porque solo suponía deudas. Conseguimos comprador, negociamos una quita con el acreedor y logramos que la venta cancelara las deudas y gastos asociados, dejando a la madre libre de deuda residual. No quedó dinero para herederos, pero tampoco tuvieron que asumir costes adicionales.
Ejemplos orientativos. Cada operación depende del estado legal, deuda pendiente, valor del inmueble, acreedor y viabilidad de negociación.
La consulta inicial es gratuita y sin compromiso. Primero analizamos tu situación, la deuda, el valor aproximado del inmueble y las posibles vías de solución. Si vemos una opción viable, te explicamos nuestros honorarios antes de empezar, siempre con transparencia.
Sí, es una posibilidad real cuando existe una deuda impagada y no se actúa a tiempo. Nuestro trabajo es analizar si hay margen para negociar, vender de forma ordenada, plantear una dación, conseguir una quita o estudiar un préstamo puente cuando sea viable. No prometemos conservar siempre la vivienda: buscamos la mejor salida posible según cada caso.
Es una situación frecuente. En esos casos, vender la vivienda al precio de mercado no siempre basta para cancelar todo. Por eso estudiamos la deuda, las cargas y el acreedor para intentar negociar una quita o un acuerdo que permita cerrar la operación sin que quede deuda residual, siempre que el acreedor lo acepte.
En muchos casos se puede intentar negociar, pero no depende solo de nosotros. Influyen el tipo de deuda, el acreedor, el estado del procedimiento, el valor real del inmueble y la propuesta que se presente. Nuestro papel es preparar una propuesta seria, defenderla y buscar una salida viable.
Depende del caso. Una negociación sencilla puede avanzar en pocas semanas o meses. Si hay varios acreedores, cargas, herencias, procedimiento judicial o venta del inmueble, el plazo puede ser mayor. Lo importante es actuar cuanto antes para conservar más margen de negociación.
Depende de la situación. Nosotros nos centramos en el análisis, la negociación y la búsqueda de una salida económica o inmobiliaria. Si el caso requiere actuación judicial, oposición, revisión documental compleja o representación legal, te recomendaremos contar con abogado y podremos coordinar el proceso con profesionales de confianza.
Los impagos pueden afectar a tu perfil financiero y, en algunos casos, aparecer en ficheros de solvencia. La CIRBE no es un fichero de morosos, sino una base de datos de riesgos financieros del Banco de España. Resolver o cancelar una deuda ayuda a ordenar la situación, pero cada entidad y cada fichero tiene sus propios plazos y procedimientos de actualización.
Para una primera revisión nos ayuda tener la dirección del inmueble, nota simple si la tienes, datos aproximados de deuda, recibos de IBI o comunidad pendientes, comunicaciones del banco o acreedor y cualquier notificación judicial recibida. Si no tienes todo, igualmente puedes contactarnos y te diremos por dónde empezar.
Cada caso es diferente. Cuéntanos el tuyo y te diremos qué opciones tienes. La consulta es gratuita y totalmente confidencial.
Cada mes sin actuar reduce tus opciones de negociación. Si ya has recibido una notificación, el momento de actuar es ahora.